miércoles, 28 de agosto de 2013

Capítulo cuatro: "Te estás enamorando"




{She got us falling in love.}



Anteriormente...

Wesley

  -¡Pero que es esto, coquetea conmigo y luego te dice lindo a ti! -dije indignado, pensé que le había gustado.
  -Siempre me llama así, somos amigos. A mi la que me gusta es Jessica a si que toda para ti -dijo mi hermano.
  -¡Eh!Que yo también la quiero para mi -se quejó Drew.
  -La primera vez que os gusta la misma chica, esto va a ser interesante -dijo Keaton.
  -Me elegirá a mi. Soy el sueño de toda mujer -dije yo señalándome.
  -Siempre con el ego por la nubes, me alegro que te guste ___ porque ella te lo baja enseguida ya la oíste antes -me volvió a hablar Keat.
  -Persona Wes, pero aquí el rubio de ojos azules soy yo -contraatacó Drew.
  -Recuerdas a Less, su ex, moreno con ojos verdes, como yo. Y a Cameron, moreno con los ojos oscuros. Y a Joseph, moreno con los ojos verdes. Y mira a Matt, todo el mundo piensa que son la pareja perfecta y el es moreno con los ojos verdes. No tienes posibilidades amigo -dije yo creyéndome.
  -Vale, yo les dejo aquí discutiendo por su chica ahora voy yo por la mía -dijo Keaton, y se fue hacía donde estaba la amiga de ___ con el skate.

____

La primera impresión de los amigos de Keaton fue buena, me cayeron bien. Aunque Wesley era un poco egocéntrico, creo, pero me gusta. Ya le bajaré yo un poco los humos si es que lo vuelvo a ver.
Estuvimos alrededor 2 horas más ahí montando en skate. Jessi me ayudaba a hacer un truco que no me salía muy bien hasta que por fin, me salió. Me dolía todo, tendría agujetas.
  -¡Hay, chicos voy a parar ya! Necesito estirarme -dije poniéndome en un banco a estirar las piernas. 
Las agujetas se quitan estirando según mi entrenadora. Entonces sentí que alguien se sentaba al lado mío. Miré. Era Wesley. Estaba sonriendo, y llevaba la gorra hacia atrás.
  -¿Cansado? -le pregunté.
  -Mas bien por anoche, tengo agujetas, a saber lo que hice anoche -rió.
  -Yo tampoco me acordaba de nada pero siempre apunto todo antes de dormirme. Y me enteré de que casi me acuesto con mi mejor amigo -me reí nerviosa.
  -Buen truco -reconoció-. ¿¡Qué!? ¿Cual de los 4? -preguntó sorprendido.
  -A Matt -espeté.
  -Pensaba que entre tú y él no había nada -dijo molesto.
  -¿¡Pero quién te crees!? Primero, no pasa nada entre Matt y yo. Y segundo, si de verdad pasara algo no se por qué te tendría que importar -dije acabando de estirar y, levantándome para acercarme a Finn que también estaba descansando cerca de nosotros.
  -Eh mujer, no te molestes. Solo me sorprendí -se excusó-. Vamos, nena -dijo poniéndose delante de mi-, quédate conmigo -dijo casi suplicando, sonriéndome y agarrándome las manos.
  -Está bien, pero ya te advierto. Conmigo vas bajando los humos o yo misma te los bajo de una hostia -advertí, aunque sonaba como una amenaza.
  -Wow, pensé que eras mas fina. -dijo mirándome pícaro. 
 Que lindo que es -pensé.
  -En serio , no se lo que la gente me ve de fina, por que de eso ni un pelo. ¿En serio piensan en mi como la típica tonta de instituto? -pregunté riendo.
  -Claro que no. Solo pensé que serías, no sé, más... Menos bruta quizá -dijo dudo, pensó que la iba a cagar seguro. Pero yo no me enfado porque me digan como soy, yo sé perfectamente como soy .
  -Lo dices por mi vocabulario, ya lo sé, hablo bastante mal -hice una mueca que le hizo reír-. Y también te advierto que a veces me vuelvo loca y te puedo marearte como a un puto pato -el volvió a reír, tenía una risa tan sexy.
  -Y... No estás con nadie entonces... -preguntó.
  -Libre como una libélula y feliz como una lombriz -dije con una sonrisa estúpida en la cara, el se rió.
  -Tanto te gustan los bichos -preguntó riendo.
  -En realidad, los odio con toda mi alma, aunque también es verdad que soy incapaz de hacerle daño a una mosca -dije haciéndolo reír por las muecas que hacia-. A veces pienso que soy muy inocente.
  -Sabes siempre consigues sacarme una sonrisa -dijo mirándome a los ojos y entrelazando su mano con la mía. Yo también miraba sus ojos.
Creo que nunca me había sentido así. Sus manos sobre las mías producían corrientes eléctricas por todo mi cuerpo, su sonrisa despertaba las mariposas de mi estómago y sus ojos ocasionaban que me temblara todo el cuerpo, que durmieran mis músculos y no poder ir huyendo de allí por esa sensación. Una sensación que la verdad es que si había sentido, pero no de esa manera. La única vez que la sentí fue con Matt, cuando yo estaba enamorada de él. Pero no era igual, también sentía dolor. Dolor porque Matt jamás me miraría como más que una amiga. Aunque ahora eso está al revés de la tortilla.
Cogió mi gorra me la volvió a poner con la visera hacia atrás.
  -Tienes unos ojos preciosos... -susurró. Yo miré al suelo y sonreí tímida para volver a mirarle. El calor se acumulaba en mis mejillas, me estaba sonrojando. Él sonrió al notarlo, y yo sonreí tímida.
  
Wesley

 -Y... No estás con nadie entonces... -pregunté.
  -Libre como una libélula y feliz como una lombriz -dijo con una sonrisa de niña pequeña que me hizo reír.
  -Tanto te gustan los bichos -pregunté riendo.
  -En realidad, los odio con toda mi alma, aunque también es verdad que soy incapaz de hacerle daño a una mosca -dijo haciendo unas muecas muy graciosas-. A veces pienso que soy muy inocente.
  -Sabes siempre consigues sacarme una sonrisa -dije mirándole a los ojos y entrelazando su mano con la mía. Ella también me miraba a los ojos.
¿Es cosa mía o estoy sintiendo cosquillas en el estómago? Una extraña sensación. Sus manos me transmitían un cariño y una seguridad que no podía rechazar, producían escalofríos por todo mi cuerpo. Pero sus ojos me decían que no dejar de mirarlos. Nunca me había sentido así, pero me sentía mejor que nunca. Me sentía renovado, me sentía otro. Y no tengo ni idea de que es lo que me pasa pero me gusta.
Le puse la gorra hacia atrás para ver mejor sus ojos.
  -Tienes unos ojos preciosos... -susurré. Miró al suelo sonriendo y me volvió a mirar. Pero ahora sus mejillas tomaban un color carmesí. Sonreí, y ella sonrió tímidamente.
  -Gracias -dijo mirándome otra vez a los ojos-. Los tuyos también son preciosos.
Sentía la mayor atracción visual que he sentido nunca, y sexual también. No me podía aguantar las ganas de besarle.
  -Gracias. Pero lo digo en serio, tú, y tus ojos son la mejor combinación que podrían hacer. Eres preciosa -dije sacando mi lado tierno. Si es que en el fondo soy tierno.
 Y cuanto más saco mi lado tierno más ganas de besarle tengo -pensé.
Me fui acercando a ella poco a poco, pero una voz hizo que no sobresaltáramos enseguida.
  -¡Eh, Wes, nosotros ya volvemos a casa!¡Son  las 7! -gritó Drew, mirándome con una sonrisa maliciosa.
 Será hijo de puta el muy cabrón -pensé.
  -Yo creo que también me tengo que ir, puedes ir en paz -dijo ella como si fuera un cura y dandome un beso en la mejilla. 
Cruzó la rampa hacia donde estaban Drew y Keaton, yo la  seguí, y les dio un beso a cada uno.
  -Nos volveremos a ver ¿no? -preguntó Drew.
  -Claro que sí. Un día los invito a una de nuestras mini-fiestas en mi casa -dijo ella sonriendo y mirándome.
  -Claro. ¿Mañana vienen otra vez?¿No? -dijo Keaton.
  -Si, mañana venimos -dijo Jessica apareciendo por detrás de ____. Parecía muy sonriente.
  -Está bien, preciosa, hasta mañana entonces -dijo dándole un beso a Jessica y irse con Drew. Yo fui detrás de ellos, pero me paré y miré hacia atrás.
  -¡Eh! -grité para llamar la atención de ___-. Hasta mañana, preciosa -le dije y guiñé un ojo. Ella sonrió y yo igual. Entonces volví a ir con Keat y Drew.
  -Drew, siento decirte esto amigo, pero parece que mi hermano cogió carrerilla -dijo Keat burlándose de Drew.
  -Pues que se la quede, ya no me interesa tanto -dijo Drew-, prece interesada por ti. Mira a ver lo que le vas a hacer.
  -No creo que sea capaz de hacerle nada. Antes tuve una sensación muy extraña. Eran como cosquillas en la barriga y escalofríos por todo el cuerpo -dije eso. Y Drew en seguido se paró y me dio unos golpecitos en la espalda.
  -Amigo, eso se llama amor -dijo Drew, con una sonrisa torcida en la cara.
  -¡Uuh! Mi hermano está enamorado -canturreó Keaton.
  -No, nunca me he enamorado y no lo voy a hacer ahora.
  -Wes, si que lo estás, yo si he estado enamorado, y se siente así -dijo Drew.
  -No. Estoy. Enamorado -dije separando palabra por palabra, Keaton  y Drew viraron los ojos.
  -No es nada malo estar enamorado, lo que si es malo es que lo estés de ____, es la más difícil que puedes encontrar, te lo aseguro -dijo mi hermano.
 Reconócelo Wesley, te estas enamorando -dijo alguien dentro de mí.
 No estoy enamorado ¿Pero tú quién eres?-le contesté.
Tu consciencia  idiota -me contestó la misma.
  -Lo que tu digas Keaton, pero tu si pareces enamorado de la otra -dije para cambiar de tema.
  -Ya lo sé, hermano, y yo por lo menos lo reconozco. Mañana vamos a salir juntos, por fin -dijo feliz.
  -Que bueno tío, me alegro por ti -le felicitó Drew.
  -Son los dos unos sensibleros -me burlé de ellos.
  -Habló el otro enamorado -se burló de mi Drew rodando los ojos. Yo le contesté con arrugando la nariz y el labio superior mientras negaba con la cabeza.

____

~2 días después.

Ayer fuimos al parque como siempre, esta vez no hablé con Wesley como la otra vez. Él estaba allí pero solo nos saludamos. Podía sentir su mirada todo el rato sobre mi, y luego me dedicaba sonrisas todo el rato. Unas sonrisas hermosas que me hacían sonrojar, algo que nunca me había pasado. Y cada vez que lo hacía sentía una sensación mi extraña en mi estómago.
A la noche, ayudé a Jess a prepararse para la cita con Keaton. Vino a mi casa para que mi madre la maquillara y ayudara para elegir la ropa perfecta. Siempre hacemos eso, mi madre es mi confidente, pero también la de Jess, es como una mejor amiga más. Con Esther no porque a Jess le da vergüenza.
Según ella se fue me acosté en mi cama, ayer no había podido dormir nada. Adivinen por qué, o mas bien... por quién. Que por cierto de él y de su hermano fue de lo único que hablamos mientras mi madre y yo ayudamos a preparar a Jess. Mi madre decía que eso que sentía se llamaba amor, pero yo no creo que fuera más que una atracción, ¿no? 

~Al día siguiente 

Sentí una mano acariciarme la mejilla, y luego alguien dándome un beso en la frente. Ya había dormido suficiente así que decidí despertarme de una vez. Al abrir los ojos encontré a mi padre sentado a un lado de mi cama.
  -Buenos días, mi cielo -dijo con un tono relajado. Me conoce perfectamente, al despertarme necesito mi tiempo para volver a ser persona-. ¿Dormiste bien? -dijo con el mismo tono.
  -Sí, gracias papi, dormí como una rosa -dije dándole un beso en la mejilla.
  -Me alegro hija -dijo con una sonrisa orgullosa. Le brillaban los ojos. Estaba mirando las fotos de mi pared, donde estaban los recuerdos de todos mis cumpleaños, fotos con mis padres, la primera vez que fui al zoo, fotos de mi primer día de cole, fotos con mis amigos, fotos en la playa con Cástor. Había de todo.
  -¿Que pasa pa? -dije preocupada estaba a punto de llorar.
  -Nada hija, solo recordaba -dijo agachando la cabeza y quitándose una lágrima que se le acababa de escapar.
  -¿Qué recordabas? -dije curiosa sentándome como los indios sobre la cama.
  -Recordaba cuando eras una niña y te despertaba así cada mañana, cuando yo todavía estudiaba e íbamos juntos al colegio. Pero mírate ahora, ya no eres una niña, eres una mujer como un castillo. Pero aún así siempre serás mi niña -explicó-. Aunque piensas como una -murmuró.
  -Papá -le regañé.
  -Solo digo la verdad hija -dijo levantando las manos a la altura del pecho-. Sabes que te amo. ¿Verdad?
  -Claro que lo sé, papi -dije dándole un abrazo-. Te amo más que a nada -le susurré en el oído, claro a mi madre también yo no tengo preferido. Y el me abrazó más fuerte -. Papá me vas a asfixiar -dijo con el poco aire que me queda.
  -Hija, no dirás lo mismo cuando te enamores -dijo mi padre al separarse de mi.
  -¿El qué?¿Te diré que me asfixies? -no entendía a lo que se refería, cosa que le hizo reír.
  -No amor, no dirás que soy lo que más amo cuando te enamores -dijo mi padre agarrándome de las manos.
  -Sé que has estado enamorada, pero hija..-trató de explicarme mi padre-. Cuando estás enamorado de verdad, es una sensación estupenda y horrorosa a la vez. Sientes un zoológico entero dentro de tu estomago, con solo acercarte a ella, o él en tu caso, sientes una tormenta eléctrica dentro de ti, sientes que eres un imán y no te puedes separar de él. Sientes tantas cosas juntas que hasta te duele, tantas emociones, tantas cosas en la cabeza que se te olvida como respirar. Pero a pesar de todo te sientes mejor que nunca -mi padre hablaba y hablaba, tenía los ojos cerrados, estaba sintiendo lo que decía.
  -Papá, ¿sentías eso por mamá? -le pregunté.
  -Claro, lo sigo haciendo -dijo él-. Todo amor da su fruto, mírate a ti, cuanto más amor hay más hermoso sale el fruto. Eres igualita a tu madre cuando tenía tu edad. Pero tú eres más hermosa todavía nos quedamos mirando por unos segundos, como si estuviéramos hablando con la mirada.
  -¿Papá?
  -Dime, cariño.
  -¿Tú crees que yo me sentiré así por alguien alguna vez? -le pregunté.
  -Claro que si hija, no tengas prisa.
  -Pero es que papá, tú y mamá a mi edad yo ya había nacido -dije en verdad un poco preocupada.
  -___, tu madre y yo, nos enamoramos desde muy niños, teníamos 14 años, pero ___, para el amor no hay edad. No te preocupes por eso -dijo acariciándome la mejilla.
  -Gracias papá, luego no te quejes si vengo hablando de algún chico -le regañé.
  -Claro que sí lo haré, hija, soy tu padre -dijo y me abrazó.
  -Oye, ¿por qué me despertaste?
  -Oh, me había olvidado. Jack llamó anoche para decir que irían a la playa a las 10, no te lo dije porque ya estabas durmiendo y no quería despertarte, ellos pasan a buscarte, dijeron que ellos llevaban comida, así que estarán toda la tarde allí y supongo que después irán al parque, lleva el skate.
  -¡A las 10! Pensé que ya eran más de las 10.
  -Pues venga a cambiarse que ya van a ser las 9 -seguido el salió de la habitación cerrando la puerta.
Como me conoce mi padre, sabe que necesito por lo menos una hora para prepararme.
Fui a mi baño a darme una ducha, sé que suena un poco ridículo, porque probablemente ahora me voy a bañar en agua salada, pero si yo no me ducho por la mañana no soy persona. Tarde unos 10 minutos en la ducha, no me mojé el pelo, 1ero; porque lo tenía limpio y 2do; porque ahora me lo iba a volver a ensuciar. Me sequé allí mismo.
Salí envuelta en una bata y fui al vestidor, que estaba conectado con mi habitación y con la de mi madre. Busqué un bikini, uno perfecto, y ropa adecuada para ir a la playa.
Preparé mi bolso de la playa con todo lo necesario, incluidos mis auriculares y el maquillaje de emergencia. Y también unas vans para luego el skate, por si vamos al parque.


 

Me puse un solo pendiente, de una cruz, como en la foto. Cuando acabé de prepararme ya eran las 9:48, había tardado poco.
Bajé para desayunar algo antes de morirme. Allí en la cocina estaba mi madre.
  -Buenos días mi cielo. Wow, vas hermosa, como siempre -dijo dandome un beso en la frente mientras servía mi desayuno en la mesa.
  -Gracias, mamá. Gracias por el desayuno no me lo esperaba -dije sorprendida al ver que me había hecho el desayuno.
  -____, parece mentira, lo hizo tu padre, para que le perdonarás por no poder esperar a que bajaras -dijo mi madre-. Ya me conoces a mi, y ya conoces a tu padre -dijo mientras yo mordía mi tostada de nutella, como me conoce mi padre. No se los dije amo la nutella.
  -Ya decía yo que, que tu me hicieras el desayuno era imposible.
  -Te amaré igual que tu padre, pero yo no soy criada de nadie, la esclavitud se acabó hace mucho -dijo mi madre sentándose delante mío.
  -Ya lo sé mamá. Yo ya acabé voy a esperar fuera a ver si vienen los chicos a recogerme.
  -Está bien. Dame un beso -dijo y yo me acerqué a ella a darle un beso en la mejilla-. Cuídate hija, no hagas locuras. Dale a los chicos recuerdos míos.
  -Serán dados -grité cogiendo el skate que estaba apoyado contra la pared al lado de la puerta principal.
Me acerqué a la valla de la entrada y me apoyé en ella. Claro la valla esta porque como la piscina está en el jardín delantero la gente puede entrar y bañarse si le da la gana. Aunque no lo han echo nunca ya que esto es un barrio privado y hay cámaras y vigilantes por todos lados.
Saqué mi iPhone y mis auriculares para escuchar música mientras venían. Puse la canción Oath de Cher Lloyd. Iba cantando la canción en bajito mientras, y cuando ya casi estaba acabando oí una bocina de un coche. Paré la música y miré hacia delante.
Eso si que no me lo esperaba...

martes, 27 de agosto de 2013

Capítulo tres: "Mal de Amores"





{Si no fuiste valiente para decirme lo que sientes, se valiente para verme con otro.}

Anteriormente...

Matt


Hoy llegó el momento de confesarme, los únicos que lo sabían eran los chicos, y lo adivinaron ellos solos, no me hizo falta decirles nada, ni confirmarlo. Son mis amigos desde chiquitos, igual que ___ y Jess, pero ellas son mujeres, no entienden a los hombres. Y nosotros no las entendemos a ellos.

La parte negativa, sé que yo para ella soy como un hermano.

La parte positiva, que ya estoy preparado para oír un no siento lo mismo de su parte.

Me vestí.

Y fui en skate hasta la casa de Jess. 



Cuando llegué solo estaban los gemelos, o sea, faltaban ____ y Ed según Esther la madre de Jess.
  -¿Matt, sientes algo por ___? En mi móvil pone que la besaste -preguntó Finn.
 Mierda, es que a caso todos usamos el mismo truco -pensé.
  -Si, tendré que hablar con ella hoy.
  -Matt...¿Desde cuando sientes algo por ella? -preguntó  Jess preocupada.
  -Desde siempre, pero solo hace 3 años que me di cuenta -hablé con la cabeza gacha.
  -Matt, perdóname que te diga esto, pero eres idiota -la miré con cara de no entender.
  -Lo sé... ¿Pero, por qué?
  -____ estuvo, por lo menos hasta los 15 enamorada de ti. Y se dio cuenta de que tú solo la querías como una amiga. Ella se rindió por no perderte y ahora, cuando consiguió olvidarte de esa manera es cuando vas a decirle que la amas -esas palabras me sorprendieron, si que fui un idiota, el mayor del universo-. Ella cometió también el error de no decirte nada, y fue valiente para verte a ti con otras chicas, sufriendo pero contigo a un lado, ahora a el que le toca ser valiente es a ti.
  -En eso tienes razón, no aguanto verla con otro -reconocí.
  -Y también eres idiota por dejarte aconsejar por estos otros idiotas -dijo cuando entró Ed a la habitación-, que no tienen idea de mujeres.
  -Ya sabes lo que vas a hacer, por lo que veo -dijo Edward saludando a todos.
  -¡Hola chicos! -dijo ___ entrando a la habitación. Y aún más guapa que los días anteriores. Tiene que tener algún truco para verse mejor cada día. Llevaba el skate en la mano.




 Wow -pensé-. Mi chica mala.
  -¿Cómo están? -preguntó-. ¿Durmieron bien? -dijo dándonos un beso en la frente a todos. Es tan buena, parece nuestra madre.
  -Como un lirón -dijo Jack.
  -¿Y te sorprende eso? -se burló Eddy.
  -Bueno chicos, ¿vamos a montar en skate? -dijo Jess-. Es que vi el de ___ y Matt y me desconsolé.
  -Los nuestros están abajo -dijeron al unísono los gemelos.
  -El mio lo tengo en el coche -dijo por último Ed. Jess cogió su skate del armario y bajamos todos. Abajo todos, Jack y Finn cogieron el skate de la entrada.
  -¡Adiós mamá vamos a dar una vuelta!
  -Vale, hija -gritó Esther desde la cocina.
  -¡Adiós tía! -gritó ___.
  -¡Adiós Esther! -gritamos el resto al unísono.
  -Esperen, voy a coger mi skate -dijo Ed corriendo al coche que estaba justo en la puerta de la casa. Abrió el maletero sacó el skate y volvió a cerrar-. Ya está. ¿Vamos?
  -Vamos -dijimos todos a la vez.
Nos subimos a los skates y comenzamos a andar en ellos por la ancha calle. Yo iba el último, solo, pensando. ¿En qué? Creo que es obvio, en ____. Entonces ella apareció a un lado mio. Y le sonreí, ella me devolvió la sonrisa, aunque un poco tímida.
  -Matt creo que debemos de hablar de lo de ayer -dijo y paró en seco.
  -Claro -dije imitándola.
  -¡Eh! ¿No vienen? -gritó Ed a unos metros de nosotros.
  -¡Ahora les alcanzamos! -le contesto ___.
  -Será mejor que nos sentemos -dije señalando un banco.
  -Ok -se sentó-, ¿se puede saber que es lo que te paso ayer?¿Estabas borracho o estabas consciente? -preguntó como si nada, pero noté que todavía estaba sorprendida.
  -Estaba borracho, pero ____. ¿Has oído que los borrachos siempre dicen la verdad? -le pregunté y asintió-. Pues bueno, no recuerdo si te dije algo/
  -Yo tampoco recuerdo si lo hiciste -me interrumpió.
  -Pues bueno, hice algo que siempre he querido hacer. ___, estoy enamorado de ti -dije con la cabeza gacha.
  -Los hombre sois tan idiotas de verdad, nunca notaste hace 3 años lo LOCA que estaba por ti -dijo enfadada resaltando la palabra loca-. ¿Hace cuanto tiempo que lo estás?
  -Ya se lo dije a Jess, desde los 15 me di cuenta pero siempre estuve enamorado de ti, lo que pasa es que no sabía lo que era, era un niño -me defendí
  -Y no crees que deberías habérmelo dicho -se quejó con lágrimas en los ojos-, no tienes ni idea de lo que sufrí pensando en que solo me veías como un amiga, de lo que me esforcé para desenamorarme de ti.
  -¿Y tú no crees que deberías de habérmelo dicho a mi también?
  -Tenía 2 razones para hacerlo, sabía perfectamente que nunca sales con una chica con la que no sientes nada, y como tú no mostrabas ninguna señal de que no te gustara yo, no moví ni un dedo. Y la otra porque tenía miedo a perderte -dijo ya resbalando lágrimas por sus mejillas. Yo puse mis manos en su cara y se las sequé.
  -Y hay alguna manera de que te pueda reconquistar -susurré casi llorando.
  -Lo siento, si no fuiste valiente para decirme lo que sientes, se valiente para verme con otro -susurró ella.
  -Creo que es justo, tu ya sufriste por mi. Ahora me toca a mi sufrir por ti -volví a susurrar.
  -Pues todo bien vale -dijo y me dio un beso en la mejilla-. ¿Vamos?
  -Claro.
Nos dirigimos al parque y ellos antes de llegar a la puerta nos estaban esperando. Sonrieron ellos al ver que nosotros estábamos sonriendo. Entendían que lo habíamos arreglado todo. 

____

Matt y yo arreglamos todo. Volvimos y los chicos estaban ahí esperando para entrar juntos. Y como no estando los capitanes no podían entrar sin ellos, había que hacer la entrada triunfal.
 En el parque en la entrada, estaba el jardín tranquilo, donde todos estaban casi en silencio, estudiaban, leían, cualquier cosa si armar escándalo. 
Luego estaba el parque de niños. Todos sabemos lo que hay en un parque de niños. Columpios, toboganes y, niños.
Luego estaba el pequeño gimnasio, donde había chicos presumiendo de cuerpo. Chicos sin camisa, corpulentos, sudados, todo un espectáculo para las mujeres.
Luego había otro jardín, donde nos poníamos los divertidos, era todo lo contrario al jardín e la entrada. Aquí la gente se divertía, jugaba al frisbee, se reía, hacia pic-nics, se metía bajo la fuente que había allí.
Y luego estaban las rampas. Donde iban todos a montar a skate o bici, o lo que fuera, allí solían haber solo chicos, las únicas chicas eramos Jess y yo, las dos amamos un skate tanto como puedo amar cantar o bailar. Las dos somos buena, pero ella es un fenómeno.
Entramos al parque, y todo normal. Hasta que pasamos por delante del gimnasio. Allí ya todos los chicos saludaban a los chicos y nos piropeaban a nosotras. Todo siguió igual en el jardín y luego en la rampa, ya no de la misma manera.

En donde pone Andres imaginen que pone The Princess<3


Los skaters de aquí nos conocen, y somos buenos amigos de muchos. Ellos no son tan agresivos con los piropos quizás por eso, porque somos amigos. Y como no estaba Keaton. El chico que le gusta a Jessi. Y noto que a Keat también le gusta ella. Lo conocemos desde hace 2 años, y es un años menor, por lo que tiene la edad de Jessica. 


Es guapo, guapísimo. Pero no estaba solo. Iba con el chico del karaoke y otro más. Este del que no sabía nada de él, bueno tampoco sabía nada del otro, no creo que del otro tampoco sepa nada, pero por lo menos sabía lo del karaoke. Pero el otro era increíblemente guapísimo, y muy sexy. Y todo eso a distancia, me imagino de cerca... Espera, espera, espera. En mi móvil ponía algo de un amigo del chico del karaoke. ¿Y si es él? Bueno, ya lo comprobaré. Pero igual quería llamar su atención.
Me puse en la cabeza del grupo a orillas de la rampa.
  -¡Eh, chicos!¿Podemos? -grité para llamar más la atención de lo que ya hacía.
  -Claro, ya se les echaba de menos, hace un par de días que no venís -dijo Keaton  simpático.
  -Ya sabes estábamos liadas con el rollo de los trajes para la graduación y eso -dije pasando con el skate por allí plantándome delante de ellos.
  -No sabía que La Princesa viniera por aquí... -dijo el chico del karaoke.
  -Es que no ves mi nombre debajo de ti -dije señalando donde estaba escrito mi nombre, justo donde estabamos-. Pero tampoco los había visto a ustedes por aquí.
  -Tampoco sabía que fueras amiga de mi hermano -dijo el chico sexy. 
Y no me equivocaba de cerca era hermoso. Pelo castaño, tapado por una gorra. Ojos de un color oscuro, mezclado con verde, amo los chicos morenos con los ojos verdes y azules, ¿se los dije? Y una sonrisa simplemente perfecta. Y era casi tan alto como Edward, puede que 5 centímetros menos o así.
 Definitivamente el chico más guapo de la tierra -pensé.


  -Ahora lo sabes -dije poniendo mi pelo hacia un lado, que así, aunque tuviera el pelo recogido me llegaba por debajo del pecho-. Según mi móvil, creo que a ustedes dos los conocí ayer... Pero no estoy segura.
  -Si intercambiamos números -dijo el chico misterioso.
  -Ya lo sé, pero, ayer estaba borracha, no me acuerdo de nada, ni de vuestros nombres siquiera -dije con una sonrisa tímida.
  -No te preocupes. Yo tampoco me acordaba hasta que en mi agenda vi un número de nombre The Princess -rió el chico del karaoke-. Soy Drew, encantado -extendió su mano, como para que le diera un apretón. La miré y reí. La cogí y lo empuje hacia mi y un poco hacia abajo, era demasiado alto para mi, me llevaba unos 20 centímetros, me puse de puntillas y le di un beso en la mejilla.
  -Yo soy Wesley, princesa -dijo y me beso la mano, yo sonreí casi riéndome de lo majos que eran.
  -Déjame darte un beso, por Dios -me puse de puntillas pero no llegaba-. Chico me parece que te vas a tener que agachar.
  -No que me parto la espalda para darte un beso, -dijo y me cogió por la cintura y me levantó, luego le di el beso y me separo un poco de él para hablarme, pero sin bajarme-, eres muy bajita, princesa, de la estatura de David el gnomo.
  -¿No será que sois como una montaña? -le puse el dedo en el pecho-. Por cierto, no hace falta que me llamen princesa. Pueden llamarme ____.
  -Vale, vale, prefiero el término esbeltos -dijo Wesley egocéntrico mientras me bajaba.
  -Eh, conmigo bajas esos egos -dije yo un poco más chula pero coqueta-. Eh, Keat, déjame darte un beso -dije cariñosa dándole un beso largo en la mejilla a Keat-. Adiós, lindo -dije y me fui con el skate a montar un rato. 
Luego en mi móvil fui a la agenda y cambié el nombre de Chico súper-mega guapísimo por Wesley y Chico guapísimo por Drew.

Wesley

Estaba con el móvil de Drew, que me mandó a mandar un mensaje a Sophie, su hermana mayor, y que le dijera que había ido al parque. Estaba mirando en la agenda para buscar el número, justo encima había uno, The Princess.
 No jodas que tiene el número de la tía más buena del colegio y no me lo ha dicho -pensé.
En seguida cogí mi móvil para grabar el número, pero resulta que o también la tenía. Tuve que haberla conocido ayer, pero estaba borracho, por eso no me acuerdo. Le mandé el mensaje a Sophie y llamé a Drew para que viniera a coger su móvil. Él estaba montando en skate, y la verdad nunca habíamos venido aquí con mi hermano. Siempre vamos a un lado más escondido donde también hay unas escaleras y barandas para hacer el payaso con el skate.
De repente, todas las miradas estaban puestas en 6 chicos. Los populares. Como no. Siempre que llegaban todos se les quedaban mirando y como no mira a la cacho de mina que va en el centro. Estoy seguro de que es imposible encontrar una mujer igual de guapa y sexy como ella. ¿Pero que hace aquí y con skate?
  -¡Eh, chicos!¿Podemos? -gritó la princesa, que se veía extremadamente sexy, parecía una chica mala.
  -Claro, ya se les echaba de menos, hace un par de días que no venís -dijo mi hermano.
 No jodas que la conoce y no me la ha presentado -pensé-. A este si que lo mato, me ha oído hablar de lo mucho que me pone en casa y se calla la boca.
  -Ya sabes estábamos liadas con el rollo de los trajes para la graduación y eso -dijo ella con esa voz tan dulce y cruzó la rampa acercándose a nosotros.
  -No sabía que La Princesa viniera por aquí... -dijo Drew, a él también le gustaba.
  -Es que no ves mi nombre debajo de ti -dijo señalando donde estaba escrito su nombre, justo donde estábamos-. Pero tampoco los había visto a ustedes por aquí.
  -Tampoco sabía que fueras amiga de mi hermano -dije sonriendo.
No me equivoqué nunca con mi concepto sobre ella. Hermosa. Pelo castaño con puntas rubias, ojos azules preciosos, más aún de cerca, labios carnosos y una sonrisa encantadora. Por no hablar se las curvas, el escote y el trasero.
 Definitivamente el chica más hermosa de la tierra -pensé
  -Ahora lo sabes -dijo poniendo su pelo hacia un lado-. Según mi móvil, creo que a ustedes dos los conocí ayer... Pero no estoy segura.
  -Si intercambiamos números -dije aunque no estaba seguro, pero mira a ver si ahora nos va a hacer borrar los números o algo.
  -Ya lo sé, pero, ayer estaba borracha, no me acuerdo de nada, ni de vuestros nombres siquiera -dijo con una sonrisa tímida, pero sexy.
  -No te preocupes. Yo tampoco me acordaba hasta que en mi agenda vi un número de nombre The Princess -rió Drew-. Soy Drew, encantado -mi amigo extendió su mano. La miró y rió. La cogí a y lo empujó hacia ella y un poco hacia abajo, luego le dio un beso en la mejilla.
  -Yo soy Wesley, princesa -dije dándole un beso en la mano, y sonrió.
  -Déjame darte un beso, por Dios -se puso de puntillas pero no llegaba-. Chico me parece que te vas a tener que agachar.
  -No que me parto la espalda para darte un beso -dije con humor la cogí por la cintura y la levanté, luego me dio el beso-, eres muy bajita, princesa, del tamaño de David el gnomo.
  -¿No será que sois como una montaña? -me puso el dedo en el pecho coqueta-. Por cierto, no hace falta que me llamen princesa. Pueden llamarme ____.
  -Vale, vale, prefiero el término esbeltos -dije yo.
  -Eh, conmigo bajas esos egos -dijo yo un poco más coqueta.
 Con carácter fuerte además -pensé.
   -Eh, Keat, déjame darte un beso -dijo cariñosa dándole un beso largo en la mejilla a Keat-. Adiós, lindo -dijo y se fue. 
  -¡Pero que es esto coquetea conmigo y luego te dice lindo a ti! -dije indignado, pensé que le había gustado.
  -Siempre me llama así, somos amigos. A mi la que me gusta es Jessica a si que toda para ti -dijo mi hermano.
  -¡Eh!Que yo también la quiero para mi -se quejó Drew.
  -La primera vez que os gusta la misma chica, esto va a ser interesante -dijo Keaton.
  -Me elegirá a mi. Soy el sueño de toda mujer -dije yo señalándome.
  -Siempre con el ego por la nubes, me alegro que te guste ___ porque ella te lo baja enseguida ya la oíste antes -me volvió a hablar Keat.
  -Persona Wes, pero aquí el rubio de ojos azules soy yo -contraatacó Drew.
  -Recuerdas a Less, su ex, moreno con ojos verdes, como yo. Y a Cameron, moreno con los ojos azules. Y a Joseph, moreno con los ojos verdes. Y mira a Matt, todo el mundo piensa que son la pareja perfecta y el es moreno con los ojos verdes. No tienes posibilidades amigo -dije yo creyéndome.

viernes, 2 de agosto de 2013

Capítulo dos: "Hangover"



 

{When boys are like a brothers.}

____

Hoy era el primer día de vacaciones. Y como no había que celebrarlo. Hoy hay una fiesta en la playa. A la que ira todo el último curso, los que ya estamos graduados y los de la universidad. Eran las 2 y media de la tarde y a las 4 venían todos los chicos a buscarme. Pues Matt y Edward son los únicos que tienen licencia, y como Matt no tiene coche Edward nos recoge a todos.
Mamá ya me había dado permiso así que comencé a buscar el bikini y la ropa en el vestidor.
Encontré lo perfecto y me lo puse  todo. Luego fui al baño a maquillarme. Suena un poco absurdo, porque cuando me meta en el agua se me va a correr. Pero mi madre es maquilladora y estilista y tiene del ese maquillaje que no se van en 24 horas ni aunque le eches lejía. Sobre las 4 menos 10 ya estaba lista del todo.

 

 

 

Metí en el bolso mi iPhone, el neceser, ropa interior, ropa de cambio, por si se mojaba, unas esclavas de goma y el protector. Revisé a ver si algo se me olvidaba. Estaba todo. Entonces se oyó una bocina proveniente de la calle. Salí corriendo y paré en la cocina donde estaban mis padres.
  -Adiós, os quiero -les di un beso en la mejilla a cada uno.
  -Pórtate bien -gritó mi madre.
  -No bebas mucho -gritó mi padre.
Salí y fuera estaban subidos en el descapotable todos los chicos. Edward conducía, Jack iba a su lado y detrás subidos en el respaldo del coche iban Matt, Jess y Finn. Los de atrás saltaron del coche. Y Edward y Jack salieron de él como personas civilizadas. Por la puerta. Corrí hacia Jack que era el que más cerca de mi estaba y salté sobre su cintura. Le di un beso en la mejilla, largo. Igual que a los demás. Entonces, como todavía seguía encima de Jack el mismo me soltó en la parte de atrás del coche. Donde me puse entre Matt y Jess. 
  

  -¿Cómo están chicos? -pregunté sabiendo la respuesta.
  -Eufóricos -respondieron todos al unísono. Yo reí-. ¿Y tú?
  -Igual.
Ed arrancó y condujo hasta la playa. Mientras nosotros cantábamos a lo loco, tipo escena de película.
Cuando llegamos solo eran las 4 de la tarde. Prácticamente nuestras casa están al lado de la playa. El coche es para hacer la entrada triunfal de los populares. Como lo llama la gente. Y la fiesta era a las 3 y media. Nosotros llegamos tarde siempre para llamar la atención. Como ven somos pero no somos los típicos populares. Es confuso. Lo que no tenemos nosotros, si que lo tienen los populares de otros institutos. Como por ejemplo, mala educación, antipatía, desagradecimiento, chulería, idiotez, superficialidad y este tipo de cosas. En lo único en lo que nos podemos parecer puede ser en lo que hacemos, y en las llamadas de atención. Bajamos del coche. Los de delante salieron por la puerta y nosotros saltamos por encima de ella. Y como no ya las miradas estaban sobre nosotros. Nos colocamos pusimos en orden. 
Jack. Edward. Matt. ____. Jess. Finn.
Digamos que así es como vamos siempre. Aunque puede ser en otro orden. Siempre vamos Matt y yo en el centro con Jess a mi lado y Ed al suyo, en los extremos van los gemelos. Puede variar un poco el orden. La gente nos ve a Matt y a mi como la pareja perfecta. Capitán de fútbol y capitana de las animadoras. Caminábamos mientras la gente nos hacia un pasillo. Las chicas suspiraban viendo a Matt, Edward, Jack y Finn y nos saludaban a Jess y a mi. Los chicos hacían ese saludo de hombres con nuestros chicos, y luego nos saludaban a nosotras con un asentimiento de cabeza y una sonrisa pícara combinada con mirada descarada. Los hombres son tan idiotas. 
Fuimos a donde estaban las hamacas y cogimos 6. Las colocamos todas juntas, y nos pusimos en el mismo orden que entramos. Dejamos nuestras cosas allí. Y como no, la gente seguía mirándonos. Ahora llegaba el momento en el que todas las chicas babeaban, cuando los chicos se quitaban la camisa. Jess y yo nos quitamos las chaquetas y los anillos pulseras y collares. Y luego nos quitamos la camisa y los shorts. Ahora empezaron a bombardearnos con piropos. No se que era peor, si las babas de la chicas o si los piropos de los chicos. Pero igual nosotros amábamos la atención. 

Jessica:


Tú:


Los chicos cogieron las tablas de surf del maletero del coche y fueron a surfear. Sinceramente, los chicos son perfectos. Y con los chicos me refiero a Matt, Edward, Jack y Finn. Que puede haber más perfecto que unos futbolistas, surfers y skaters. Además de que son las mejores personas en este mundo. Entiendo perfectamente los suspiros de las chicas. Pero yo no creo que llegue a tener nada con ellos nunca. Yo los veo como mis hermanos, y ellos a mi igual, tanto como a Jess. Somos hermanos por todo menos por la sangre, excepto, Jack y Finn claro, ellos si son hermanos de sangre. 
Jessi y yo nos sentamos en las hamacas (o tumbonas) a ponernos la protección. 
  -Amo esta parte -dijo ella extendiéndose un poquito de crema por el tobillo. Yo le sonreí, las dos sabíamos lo que venía ahora.  
  -¿Les ayudamos lindas? -dijeron unos tipos muy guapos a los que ya habíamos visto antes. Si no me equivoco eran Liam y Logan. Y estaban conmigo y Finn en lengua. 

                                                   Liam                        Logan

  -Si sois tan amables -dijimos y ellos cogieron los botes de protección. 
Yo cogí a Liam de la mano y le puse la cantidad justa en la mano. Claro lo hacía para quedarme yo con él, era el que me gustaba, y sé que a Jessi le gusta más Logan, ya me lo ha dicho antes. Me di la vuelta y recogí mi pelo. Él comenzó a extender la crema por mi espalda.
  -Perdón por no haberme presentado. Soy Liam -dijo amable el chico.
  -Tranquilo, ya sabía tu nombre, vamos juntos a lengua -dije también amable.
  -Bueno... No pensé que una popular se fuera a fijar en mi pudiendo tener a cualquiera -dijo él sorprendido.
  -No seas idiota y no digas eso nunca más en tu vida. Cualquiera se puede fijar en ti. No tiene que ver si eres feo o guapo. Se puede enamorar de ti hasta la que menos te esperas, estoy segura de que eres un buen pive -empecé a hablar un poco enojada, pero acabé dulce. Entonces el acabó de extender la crema.
  -Gracias -dijo un poco sonrojado en cuanto me di la vuelta. Que tierno. 
  -Solo te digo la verdad -dije sonriendo-. Seré popular, pero eso no quiere decir que sea una hueca de plástico y sin corazón. Antes que nada soy mujer -dije y me encogí de hombros.
  -La verdad, nunca he hablado contigo, pero nunca pensé que fueras como acabas de decir que no eres -dijo el chico sonriendo-. Se te ve en los ojos, y en la forma de sonreír -dijo tierno. 
  -Me caes bien. ¿Tienes novia? -pregunté. Él me miró extrañado.
  -No -dijo como si nada. 
  -Con lo tierno y lindo que eres pensé que si tendrías -dije para hacerle sonreír, pero lo hizo de una forma pícara, pero sin perder lo tierno-. ¿Me dejas tú móvil un momento? -pregunté.
  -Claro -dijo un poco extrañado sacándolo de su bolsillo y entregándomelo. Apunté mi numero y me puse de nombre The Princess <3. Luego le devolví el móvil.
  -Ahí tienes mi numero. Call to The Princess -dije y me fui con Jessi a la heladería que había allí a comprarnos un helado.
Nos pedimos un helado ella de chocolate y yo de vainilla, pero un helado de cono de galleta. Le pagamos a la mujer y dimos un paseo por la orilla de la playa. Solo había gente del instituto y la universidad. Varios piropos nos echaron encima y después de pasar un rato ligando y hablando con chicas volvimos. Allí nos encontramos con los chicos en las hamacas secándose un poco.
  -¡Eh! ___, mira están montando un karaoke, porque nos vas a cantar algo -dijo Matt.
  -Hace tiempo que no cantas en público vamos, princesa -intento convencerme Eddy.
  -Por favor -pidieron Finn y Jack. Tienen esa conexión de gemelos. Como yo y Jess, aunque no somo gemelas.
  -Vale... -dije yo para no tener que oír sus intentos de convicción todo el rato. No dejan algo hasta que lo consiguen, somos todos iguales-. ¿Vienen?¿O no me quieren oír?
  -Vamos -dijeron todos.
Allí ya había alguna gente cantando. Me subí al escenario después de que bajaran los que estaban en el. 
  -Y La Princesa por fin se atrevió a subirse al escenario. ¿Qué vas a cantar, muñeca? -preguntó un chico por el micrófono que tenía en la mesa de mezclas, tenía unos cuantos años mayor que yo, lo había visto en el patio. Es muy guapo, y está muy bueno. Unos abdominales demasiado bien marcados. Rubio con ojos azules. Y igual de alto que Ed.


  -Wild Ones, de Flo Rida ft. Sia -amo esa canción.
  -Así que salvaje, muñeca -dijo coqueto y me guiñó un ojo, yo se lo devolví-. Arriesgada elección, suerte.
La música comenzó a sonar y yo solo comencé a cantar y a divertirme encima del escenario.



La gente me aplaudía, esa era un sensación genial. Que la gente te aplaudiera por hacer lo que te gusta es satisfactorio.
  -Parece que una nueva estrella anda por Huntington, muñeca -dijo otra vez coqueteando el chico rubio de la mesa de mezclas.
 Acaso no va a dejar de llamarme muñeca -pensé.
  -Oh, gracias -dije y bajé del escenario.
  -Lo hiciste genial, sister -me dijo Jessi abrazándome. Pero Jack me cogió en brazos y me puso sobre su hombro. Con la cabeza hacia delante y las piernas por su espalda, de forma que le viera la cara.
  -¿Ya es hora de que te des un bañito verdad, princesita? -dijo con voz traviesa.
  -¡¡Jackson Frayn Harries!!¡¡Bájame ahora mismo!! -dije dando patadas.
  -Se, se. Como que te voy a hacer caso, linda -dijo ahora mismo.
  -Está bien, de todas formas me iba a meter ahora -dije sin insistir, sabía perfectamente quien iba a ganar esa pelea, y paso de gastar energía.
  -Preparados... -dijo Jack entrando ya al agua-. Listos... -mis pies ya tocaban el agua-. ¡Ya! -justo en ese momento entre de cabeza al agua.
  -¡Está buenísima! -dije en cuanto salí. El agua estaba tibia.
  -Mejor para ti -dijo Jack-. Tuviste suerte -dijo pasándome el brazo por los hombros, y yo le agarré la mano que colgaba de mi hombro. Me puse de puntillas y le di un beso, el no era tan alto como Ed, que traía a Jessi igual que me trajo al agua a mi Jack.
  -¡Esta buenísima! -dijo en cuanto salió de el agua, igual que yo. Jack y yo nos miramos y luego reímos. Ellos nos miraron mal.
  -Vale... -dijeron con cara de sois raros.
De repente se oyeron los gritos de Matt y Finn. Y luego solo se veía agua salpicando. Como no habían echo una carrera a ver quien llegaba antes.
  -Están locos -dije mirándolos reír y riendo yo también.
  -Pero no más que tú enana -dijo Matt alborotando mi pelo.
Estuvimos un poco más haciendo el payaso en el agua.

~Al día siguiente

Me desperté resacada. Me dolía la cabeza, anoche habría estado vomitando. Miré el reloj, las 2 de la tarde. Me levanté despacio para que no marearme. Bajé a la cocina a comer algo me moría de hambre. En la cocina estaban mis padres.
  -Oh, La Princesa se despierta -dijo mamá dandome un beso en la frente, y yo gemí de dolor-. ¿Qué te pasa?
  -Resaca -dije adolorida.
  -Normal llegaste a las 5 de la noche ayer -dijo mi padre dandome un beso en la frente y luego apretándome la mano contra la frente.
  -Toma, con esto se te pasa enseguida -me ofreció mi madre un vaso de agua con dos aspirinas ya disueltas.
  -Gracias -dije bebiéndolo de golpe-. Tengo hambre.
  -Pues hazte unas tostadas -dijo mi madre. Me quieren mucho, pero no soy ninguna niña mimada.
  -¿Y como te lo pasaste anoche? -dijo mi padre mientras yo ponía la tostadora.
  -Solo recuerdo que cuando llegamos como siempre solo se oían piropos y se veían babas. Y que luego un chico que se llama Liam me ayudó a ponerme la protección en la espalda. Y que canté Wild Ones en un karaoke y que Jack me tiró al agua a la fuerza. Y ya no me acuerdo de más -dije intentando recordar algo, pero si lo hacía me dolía la cabeza.
  -Mira a ver en tú móvil, antes de que te acostaras estabas escribiendo algo en el móvil -dijo mi padre.
  -¿Y como sabes eso? -le pregunté untando la mantequilla en las tostadas.
  -Porque tocaste el timbre en vez de abrir con las llaves, y como tu padre es igual que tú y se despierta por cualquier ruido de nada, me desperté y te abrí. Tu madre estaba completamente grogui y no se entero -dijo mi padre riendo-. Luego subiste a tu cuarto tambaleándote y viciada escribiendo y luego caíste en la cama completamente borracha. Y luego te ayudé a ponerte el pijama -relató la noche pasada-, como una niñita de 3 años que no se sabe vestir -dijo imitando esas caras extrañas que ponen las típica tías chismosas cuando te agarran los cachetes.
  -No era un niña de 3 años, pero si una borracha de 18 -dijo mi madre.
  -17 -la corregí.
  -Cumples 18 en 3 semanas es lo mismo -dijo ella.
  -En 3 semanas tendré 18 años, no ahora. Y en 3 semanas podré ser libre como el jengibre y feliz como una perdiz -dijo contenta mordiendo mi tostada.
  -¿Es que ahora no eres feliz? -dijo mi madre.
  -Si que lo soy, soy feliz como... -pensé algo que rimara-, como una lombriz -dije y reímos.
  -Me parece bien... -dijo mi madre riendo. Y yo acabé las tres tostadas que me había preparado.
  -Ya no quiero comer más -dije y me levanté-. Voy a arreglarme, ya saben la after-party, hoy toca en casa de Jess.
Es la fiesta que hacemos después de la resaca, no se ni porque la hacemos. Se supone que para hablar de la noche anterior, pero la mayoría de las veces.
  -Claro, creo que es la única fiesta que de verdad me gusta que vayas, es la única en que no bebes -dijo mi padre.
  -Claro papá -dije virando los ojos-. Deberías de verte cuando tú empiezas a beber, nunca acabas. Y como quedas después me burlé.
  -Algo más en lo que nos parecemos -dijo él orgulloso, aunque no se bien por qué.
Subí tranquilamente, ya se me había pasado el mareo, las pastillas son milagrosas. Miré en el blog de notas de mi iPhone. Había una nota de ayer así que la abrí. Cada vez que leías esa escena se te venía a la cabeza.

-Hoy, borracha, bailé con todo lo que se movía, y conocí a un amigo del chico del karaoke, no recuerdo como se llaman ninguno de los 2. Pero les diste tu número y ellos a ti el suyo. Los tienes en la agenda como Tío súper-mega buenísimo y Tío Súper buenísimo. También te enrollaste con Matt.

  -¡¡¡QUÉ!!! -grité lo más fuerte que me salió. Como me iba yo a acostar con Matt, dice que no lo hice pero casi. Dios, Dios, Dios, Dios, ¡¿por qué coño hice eso?!
Las imágenes se me vinieron a la cabeza. Él besándome y cayendo a la arena, donde comenzó a apretarme el trasero. Y luego a Eddy agarrándome y llevándome lejos de Matt.
Tenía que hablar con Matt. Esto es importante por Dios, debía de estar igual de borracho que yo para hacer eso.

 ¿No podría haber echo algo parecido hace 3 años?

Matt

Me quedé muerto cuando leí en mi móvil que había besado a ____. Y las imágenes que me venían a la cabeza. Esto era lo que más temía en el mundo. Amo a ____, pero si se lo decía podría perder nuestra amistad, y eso la incluye a ella. No estoy dispuesto a separarme de ella, es demasiado... ella, demasiado especial.
Hoy llegó el momento de confesarme, los únicos que lo sabían eran los chicos, y lo adivinaron ellos solos, no me hizo falta decirles nada, ni confirmarlo. Son mis amigos desde chiquitos, igual que ___ y Jess, pero ellas son mujeres, no entienden a los hombres. Y nosotros no las entendemos a ellos.
La parte negativa, sé que yo para ella soy como un hermano.
La parte positiva, que ya estoy preparado para oír un no siento lo mismo de su parte.

Me vestí.


Y fui en skate hasta la casa de Jess.