{When boys are like a brothers.}
____
Hoy era el primer día de vacaciones. Y como no había que celebrarlo. Hoy hay una fiesta en la playa. A la que ira todo el último curso, los que ya estamos graduados y los de la universidad. Eran las 2 y media de la tarde y a las 4 venían todos los chicos a buscarme. Pues Matt y Edward son los únicos que tienen licencia, y como Matt no tiene coche Edward nos recoge a todos.
Mamá ya me había dado permiso así que comencé a buscar el bikini y la ropa en el vestidor.
Encontré lo perfecto y me lo puse todo. Luego fui al baño a maquillarme. Suena un poco absurdo, porque cuando me meta en el agua se me va a correr. Pero mi madre es maquilladora y estilista y tiene del ese maquillaje que no se van en 24 horas ni aunque le eches lejía. Sobre las 4 menos 10 ya estaba lista del todo.
Metí en el bolso mi iPhone, el neceser, ropa interior, ropa de cambio, por si se mojaba, unas esclavas de goma y el protector. Revisé a ver si algo se me olvidaba. Estaba todo. Entonces se oyó una bocina proveniente de la calle. Salí corriendo y paré en la cocina donde estaban mis padres.
-Adiós, os quiero -les di un beso en la mejilla a cada uno.
-Pórtate bien -gritó mi madre.
-No bebas mucho -gritó mi padre.
Salí y fuera estaban subidos en el descapotable todos los chicos. Edward conducía, Jack iba a su lado y detrás subidos en el respaldo del coche iban Matt, Jess y Finn. Los de atrás saltaron del coche. Y Edward y Jack salieron de él como personas civilizadas. Por la puerta. Corrí hacia Jack que era el que más cerca de mi estaba y salté sobre su cintura. Le di un beso en la mejilla, largo. Igual que a los demás. Entonces, como todavía seguía encima de Jack el mismo me soltó en la parte de atrás del coche. Donde me puse entre Matt y Jess.
-¿Cómo están chicos? -pregunté sabiendo la respuesta.
-Eufóricos -respondieron todos al unísono. Yo reí-. ¿Y tú?
-Igual.
Ed arrancó y condujo hasta la playa. Mientras nosotros cantábamos a lo loco, tipo escena de película.
Cuando llegamos solo eran las 4 de la tarde. Prácticamente nuestras casa están al lado de la playa. El coche es para hacer la entrada triunfal de los populares. Como lo llama la gente. Y la fiesta era a las 3 y media. Nosotros llegamos tarde siempre para llamar la atención. Como ven somos pero no somos los típicos populares. Es confuso. Lo que no tenemos nosotros, si que lo tienen los populares de otros institutos. Como por ejemplo, mala educación, antipatía, desagradecimiento, chulería, idiotez, superficialidad y este tipo de cosas. En lo único en lo que nos podemos parecer puede ser en lo que hacemos, y en las llamadas de atención. Bajamos del coche. Los de delante salieron por la puerta y nosotros saltamos por encima de ella. Y como no ya las miradas estaban sobre nosotros. Nos colocamos pusimos en orden.
Jack. Edward. Matt. ____. Jess. Finn.
Digamos que así es como vamos siempre. Aunque puede ser en otro orden. Siempre vamos Matt y yo en el centro con Jess a mi lado y Ed al suyo, en los extremos van los gemelos. Puede variar un poco el orden. La gente nos ve a Matt y a mi como la pareja perfecta. Capitán de fútbol y capitana de las animadoras. Caminábamos mientras la gente nos hacia un pasillo. Las chicas suspiraban viendo a Matt, Edward, Jack y Finn y nos saludaban a Jess y a mi. Los chicos hacían ese saludo de hombres con nuestros chicos, y luego nos saludaban a nosotras con un asentimiento de cabeza y una sonrisa pícara combinada con mirada descarada. Los hombres son tan idiotas.
Fuimos a donde estaban las hamacas y cogimos 6. Las colocamos todas juntas, y nos pusimos en el mismo orden que entramos. Dejamos nuestras cosas allí. Y como no, la gente seguía mirándonos. Ahora llegaba el momento en el que todas las chicas babeaban, cuando los chicos se quitaban la camisa. Jess y yo nos quitamos las chaquetas y los anillos pulseras y collares. Y luego nos quitamos la camisa y los shorts. Ahora empezaron a bombardearnos con piropos. No se que era peor, si las babas de la chicas o si los piropos de los chicos. Pero igual nosotros amábamos la atención.
Jessica:
Tú:
Los chicos cogieron las tablas de surf del maletero del coche y fueron a surfear. Sinceramente, los chicos son perfectos. Y con los chicos me refiero a Matt, Edward, Jack y Finn. Que puede haber más perfecto que unos futbolistas, surfers y skaters. Además de que son las mejores personas en este mundo. Entiendo perfectamente los suspiros de las chicas. Pero yo no creo que llegue a tener nada con ellos nunca. Yo los veo como mis hermanos, y ellos a mi igual, tanto como a Jess. Somos hermanos por todo menos por la sangre, excepto, Jack y Finn claro, ellos si son hermanos de sangre.
Jessi y yo nos sentamos en las hamacas (o tumbonas) a ponernos la protección.
-Amo esta parte -dijo ella extendiéndose un poquito de crema por el tobillo. Yo le sonreí, las dos sabíamos lo que venía ahora.
-¿Les ayudamos lindas? -dijeron unos tipos muy guapos a los que ya habíamos visto antes. Si no me equivoco eran Liam y Logan. Y estaban conmigo y Finn en lengua.
Liam Logan
-Si sois tan amables -dijimos y ellos cogieron los botes de protección.
Yo cogí a Liam de la mano y le puse la cantidad justa en la mano. Claro lo hacía para quedarme yo con él, era el que me gustaba, y sé que a Jessi le gusta más Logan, ya me lo ha dicho antes. Me di la vuelta y recogí mi pelo. Él comenzó a extender la crema por mi espalda.
-Perdón por no haberme presentado. Soy Liam -dijo amable el chico.
-Tranquilo, ya sabía tu nombre, vamos juntos a lengua -dije también amable.
-Bueno... No pensé que una popular se fuera a fijar en mi pudiendo tener a cualquiera -dijo él sorprendido.
-No seas idiota y no digas eso nunca más en tu vida. Cualquiera se puede fijar en ti. No tiene que ver si eres feo o guapo. Se puede enamorar de ti hasta la que menos te esperas, estoy segura de que eres un buen pive -empecé a hablar un poco enojada, pero acabé dulce. Entonces el acabó de extender la crema.
-Gracias -dijo un poco sonrojado en cuanto me di la vuelta. Que tierno.
-Solo te digo la verdad -dije sonriendo-. Seré popular, pero eso no quiere decir que sea una hueca de plástico y sin corazón. Antes que nada soy mujer -dije y me encogí de hombros.
-La verdad, nunca he hablado contigo, pero nunca pensé que fueras como acabas de decir que no eres -dijo el chico sonriendo-. Se te ve en los ojos, y en la forma de sonreír -dijo tierno.
-Me caes bien. ¿Tienes novia? -pregunté. Él me miró extrañado.
-No -dijo como si nada.
-Con lo tierno y lindo que eres pensé que si tendrías -dije para hacerle sonreír, pero lo hizo de una forma pícara, pero sin perder lo tierno-. ¿Me dejas tú móvil un momento? -pregunté.
-Claro -dijo un poco extrañado sacándolo de su bolsillo y entregándomelo. Apunté mi numero y me puse de nombre The Princess <3. Luego le devolví el móvil.
-Ahí tienes mi numero. Call to The Princess -dije y me fui con Jessi a la heladería que había allí a comprarnos un helado.
Nos pedimos un helado ella de chocolate y yo de vainilla, pero un helado de cono de galleta. Le pagamos a la mujer y dimos un paseo por la orilla de la playa. Solo había gente del instituto y la universidad. Varios piropos nos echaron encima y después de pasar un rato ligando y hablando con chicas volvimos. Allí nos encontramos con los chicos en las hamacas secándose un poco.
-¡Eh! ___, mira están montando un karaoke, porque nos vas a cantar algo -dijo Matt.
-Hace tiempo que no cantas en público vamos, princesa -intento convencerme Eddy.
-Por favor -pidieron Finn y Jack. Tienen esa conexión de gemelos. Como yo y Jess, aunque no somo gemelas.
-Vale... -dije yo para no tener que oír sus intentos de convicción todo el rato. No dejan algo hasta que lo consiguen, somos todos iguales-. ¿Vienen?¿O no me quieren oír?
-Vamos -dijeron todos.
Allí ya había alguna gente cantando. Me subí al escenario después de que bajaran los que estaban en el.
-Y La Princesa por fin se atrevió a subirse al escenario. ¿Qué vas a cantar, muñeca? -preguntó un chico por el micrófono que tenía en la mesa de mezclas, tenía unos cuantos años mayor que yo, lo había visto en el patio. Es muy guapo, y está muy bueno. Unos abdominales demasiado bien marcados. Rubio con ojos azules. Y igual de alto que Ed.
-Wild Ones, de Flo Rida ft. Sia -amo esa canción.
-Así que salvaje, muñeca -dijo coqueto y me guiñó un ojo, yo se lo devolví-. Arriesgada elección, suerte.
La música comenzó a sonar y yo solo comencé a cantar y a divertirme encima del escenario.
La gente me aplaudía, esa era un sensación genial. Que la gente te aplaudiera por hacer lo que te gusta es satisfactorio.
-Parece que una nueva estrella anda por Huntington, muñeca -dijo otra vez coqueteando el chico rubio de la mesa de mezclas.
Acaso no va a dejar de llamarme muñeca -pensé.
-Oh, gracias -dije y bajé del escenario.
-Lo hiciste genial, sister -me dijo Jessi abrazándome. Pero Jack me cogió en brazos y me puso sobre su hombro. Con la cabeza hacia delante y las piernas por su espalda, de forma que le viera la cara.
-¿Ya es hora de que te des un bañito verdad, princesita? -dijo con voz traviesa.
-¡¡Jackson Frayn Harries!!¡¡Bájame ahora mismo!! -dije dando patadas.
-Se, se. Como que te voy a hacer caso, linda -dijo ahora mismo.
-Está bien, de todas formas me iba a meter ahora -dije sin insistir, sabía perfectamente quien iba a ganar esa pelea, y paso de gastar energía.
-Preparados... -dijo Jack entrando ya al agua-. Listos... -mis pies ya tocaban el agua-. ¡Ya! -justo en ese momento entre de cabeza al agua.
-¡Está buenísima! -dije en cuanto salí. El agua estaba tibia.
-Mejor para ti -dijo Jack-. Tuviste suerte -dijo pasándome el brazo por los hombros, y yo le agarré la mano que colgaba de mi hombro. Me puse de puntillas y le di un beso, el no era tan alto como Ed, que traía a Jessi igual que me trajo al agua a mi Jack.
-¡Esta buenísima! -dijo en cuanto salió de el agua, igual que yo. Jack y yo nos miramos y luego reímos. Ellos nos miraron mal.
-Vale... -dijeron con cara de sois raros.
De repente se oyeron los gritos de Matt y Finn. Y luego solo se veía agua salpicando. Como no habían echo una carrera a ver quien llegaba antes.
-Están locos -dije mirándolos reír y riendo yo también.
-Pero no más que tú enana -dijo Matt alborotando mi pelo.
Estuvimos un poco más haciendo el payaso en el agua.
~Al día siguiente
Me desperté resacada. Me dolía la cabeza, anoche habría estado vomitando. Miré el reloj, las 2 de la tarde. Me levanté despacio para que no marearme. Bajé a la cocina a comer algo me moría de hambre. En la cocina estaban mis padres.
-Oh, La Princesa se despierta -dijo mamá dandome un beso en la frente, y yo gemí de dolor-. ¿Qué te pasa?
-Resaca -dije adolorida.
-Normal llegaste a las 5 de la noche ayer -dijo mi padre dandome un beso en la frente y luego apretándome la mano contra la frente.
-Toma, con esto se te pasa enseguida -me ofreció mi madre un vaso de agua con dos aspirinas ya disueltas.
-Gracias -dije bebiéndolo de golpe-. Tengo hambre.
-Pues hazte unas tostadas -dijo mi madre. Me quieren mucho, pero no soy ninguna niña mimada.
-¿Y como te lo pasaste anoche? -dijo mi padre mientras yo ponía la tostadora.
-Solo recuerdo que cuando llegamos como siempre solo se oían piropos y se veían babas. Y que luego un chico que se llama Liam me ayudó a ponerme la protección en la espalda. Y que canté Wild Ones en un karaoke y que Jack me tiró al agua a la fuerza. Y ya no me acuerdo de más -dije intentando recordar algo, pero si lo hacía me dolía la cabeza.
-Mira a ver en tú móvil, antes de que te acostaras estabas escribiendo algo en el móvil -dijo mi padre.
-¿Y como sabes eso? -le pregunté untando la mantequilla en las tostadas.
-Porque tocaste el timbre en vez de abrir con las llaves, y como tu padre es igual que tú y se despierta por cualquier ruido de nada, me desperté y te abrí. Tu madre estaba completamente grogui y no se entero -dijo mi padre riendo-. Luego subiste a tu cuarto tambaleándote y viciada escribiendo y luego caíste en la cama completamente borracha. Y luego te ayudé a ponerte el pijama -relató la noche pasada-, como una niñita de 3 años que no se sabe vestir -dijo imitando esas caras extrañas que ponen las típica tías chismosas cuando te agarran los cachetes.
-No era un niña de 3 años, pero si una borracha de 18 -dijo mi madre.
-17 -la corregí.
-Cumples 18 en 3 semanas es lo mismo -dijo ella.
-En 3 semanas tendré 18 años, no ahora. Y en 3 semanas podré ser libre como el jengibre y feliz como una perdiz -dijo contenta mordiendo mi tostada.
-¿Es que ahora no eres feliz? -dijo mi madre.
-Si que lo soy, soy feliz como... -pensé algo que rimara-, como una lombriz -dije y reímos.
-Me parece bien... -dijo mi madre riendo. Y yo acabé las tres tostadas que me había preparado.
-Ya no quiero comer más -dije y me levanté-. Voy a arreglarme, ya saben la after-party, hoy toca en casa de Jess.
Es la fiesta que hacemos después de la resaca, no se ni porque la hacemos. Se supone que para hablar de la noche anterior, pero la mayoría de las veces.
-Claro, creo que es la única fiesta que de verdad me gusta que vayas, es la única en que no bebes -dijo mi padre.
-Claro papá -dije virando los ojos-. Deberías de verte cuando tú empiezas a beber, nunca acabas. Y como quedas después me burlé.
-Algo más en lo que nos parecemos -dijo él orgulloso, aunque no se bien por qué.
Subí tranquilamente, ya se me había pasado el mareo, las pastillas son milagrosas. Miré en el blog de notas de mi iPhone. Había una nota de ayer así que la abrí. Cada vez que leías esa escena se te venía a la cabeza.
-Hoy, borracha, bailé con todo lo que se movía, y conocí a un amigo del chico del karaoke, no recuerdo como se llaman ninguno de los 2. Pero les diste tu número y ellos a ti el suyo. Los tienes en la agenda como Tío súper-mega buenísimo y Tío Súper buenísimo. También te enrollaste con Matt.
-¡¡¡QUÉ!!! -grité lo más fuerte que me salió. Como me iba yo a acostar con Matt, dice que no lo hice pero casi. Dios, Dios, Dios, Dios, ¡¿por qué coño hice eso?!
Las imágenes se me vinieron a la cabeza. Él besándome y cayendo a la arena, donde comenzó a apretarme el trasero. Y luego a Eddy agarrándome y llevándome lejos de Matt.
Tenía que hablar con Matt. Esto es importante por Dios, debía de estar igual de borracho que yo para hacer eso.
¿No podría haber echo algo parecido hace 3 años?
Matt
Me quedé muerto cuando leí en mi móvil que había besado a ____. Y las imágenes que me venían a la cabeza. Esto era lo que más temía en el mundo. Amo a ____, pero si se lo decía podría perder nuestra amistad, y eso la incluye a ella. No estoy dispuesto a separarme de ella, es demasiado... ella, demasiado especial.
Hoy llegó el momento de confesarme, los únicos que lo sabían eran los chicos, y lo adivinaron ellos solos, no me hizo falta decirles nada, ni confirmarlo. Son mis amigos desde chiquitos, igual que ___ y Jess, pero ellas son mujeres, no entienden a los hombres. Y nosotros no las entendemos a ellos.
La parte negativa, sé que yo para ella soy como un hermano.
La parte positiva, que ya estoy preparado para oír un no siento lo mismo de su parte.
Me vestí.
-¿Ya es hora de que te des un bañito verdad, princesita? -dijo con voz traviesa.
-¡¡Jackson Frayn Harries!!¡¡Bájame ahora mismo!! -dije dando patadas.
-Se, se. Como que te voy a hacer caso, linda -dijo ahora mismo.
-Está bien, de todas formas me iba a meter ahora -dije sin insistir, sabía perfectamente quien iba a ganar esa pelea, y paso de gastar energía.
-Preparados... -dijo Jack entrando ya al agua-. Listos... -mis pies ya tocaban el agua-. ¡Ya! -justo en ese momento entre de cabeza al agua.
-¡Está buenísima! -dije en cuanto salí. El agua estaba tibia.
-Mejor para ti -dijo Jack-. Tuviste suerte -dijo pasándome el brazo por los hombros, y yo le agarré la mano que colgaba de mi hombro. Me puse de puntillas y le di un beso, el no era tan alto como Ed, que traía a Jessi igual que me trajo al agua a mi Jack.
-¡Esta buenísima! -dijo en cuanto salió de el agua, igual que yo. Jack y yo nos miramos y luego reímos. Ellos nos miraron mal.
-Vale... -dijeron con cara de sois raros.
De repente se oyeron los gritos de Matt y Finn. Y luego solo se veía agua salpicando. Como no habían echo una carrera a ver quien llegaba antes.
-Están locos -dije mirándolos reír y riendo yo también.
-Pero no más que tú enana -dijo Matt alborotando mi pelo.
Estuvimos un poco más haciendo el payaso en el agua.
~Al día siguiente
Me desperté resacada. Me dolía la cabeza, anoche habría estado vomitando. Miré el reloj, las 2 de la tarde. Me levanté despacio para que no marearme. Bajé a la cocina a comer algo me moría de hambre. En la cocina estaban mis padres.
-Oh, La Princesa se despierta -dijo mamá dandome un beso en la frente, y yo gemí de dolor-. ¿Qué te pasa?
-Resaca -dije adolorida.
-Normal llegaste a las 5 de la noche ayer -dijo mi padre dandome un beso en la frente y luego apretándome la mano contra la frente.
-Toma, con esto se te pasa enseguida -me ofreció mi madre un vaso de agua con dos aspirinas ya disueltas.
-Gracias -dije bebiéndolo de golpe-. Tengo hambre.
-Pues hazte unas tostadas -dijo mi madre. Me quieren mucho, pero no soy ninguna niña mimada.
-¿Y como te lo pasaste anoche? -dijo mi padre mientras yo ponía la tostadora.
-Solo recuerdo que cuando llegamos como siempre solo se oían piropos y se veían babas. Y que luego un chico que se llama Liam me ayudó a ponerme la protección en la espalda. Y que canté Wild Ones en un karaoke y que Jack me tiró al agua a la fuerza. Y ya no me acuerdo de más -dije intentando recordar algo, pero si lo hacía me dolía la cabeza.
-Mira a ver en tú móvil, antes de que te acostaras estabas escribiendo algo en el móvil -dijo mi padre.
-¿Y como sabes eso? -le pregunté untando la mantequilla en las tostadas.
-Porque tocaste el timbre en vez de abrir con las llaves, y como tu padre es igual que tú y se despierta por cualquier ruido de nada, me desperté y te abrí. Tu madre estaba completamente grogui y no se entero -dijo mi padre riendo-. Luego subiste a tu cuarto tambaleándote y viciada escribiendo y luego caíste en la cama completamente borracha. Y luego te ayudé a ponerte el pijama -relató la noche pasada-, como una niñita de 3 años que no se sabe vestir -dijo imitando esas caras extrañas que ponen las típica tías chismosas cuando te agarran los cachetes.
-No era un niña de 3 años, pero si una borracha de 18 -dijo mi madre.
-17 -la corregí.
-Cumples 18 en 3 semanas es lo mismo -dijo ella.
-En 3 semanas tendré 18 años, no ahora. Y en 3 semanas podré ser libre como el jengibre y feliz como una perdiz -dijo contenta mordiendo mi tostada.
-¿Es que ahora no eres feliz? -dijo mi madre.
-Si que lo soy, soy feliz como... -pensé algo que rimara-, como una lombriz -dije y reímos.
-Me parece bien... -dijo mi madre riendo. Y yo acabé las tres tostadas que me había preparado.
-Ya no quiero comer más -dije y me levanté-. Voy a arreglarme, ya saben la after-party, hoy toca en casa de Jess.
Es la fiesta que hacemos después de la resaca, no se ni porque la hacemos. Se supone que para hablar de la noche anterior, pero la mayoría de las veces.
-Claro, creo que es la única fiesta que de verdad me gusta que vayas, es la única en que no bebes -dijo mi padre.
-Claro papá -dije virando los ojos-. Deberías de verte cuando tú empiezas a beber, nunca acabas. Y como quedas después me burlé.
-Algo más en lo que nos parecemos -dijo él orgulloso, aunque no se bien por qué.
Subí tranquilamente, ya se me había pasado el mareo, las pastillas son milagrosas. Miré en el blog de notas de mi iPhone. Había una nota de ayer así que la abrí. Cada vez que leías esa escena se te venía a la cabeza.
-Hoy, borracha, bailé con todo lo que se movía, y conocí a un amigo del chico del karaoke, no recuerdo como se llaman ninguno de los 2. Pero les diste tu número y ellos a ti el suyo. Los tienes en la agenda como Tío súper-mega buenísimo y Tío Súper buenísimo. También te enrollaste con Matt.
-¡¡¡QUÉ!!! -grité lo más fuerte que me salió. Como me iba yo a acostar con Matt, dice que no lo hice pero casi. Dios, Dios, Dios, Dios, ¡¿por qué coño hice eso?!
Las imágenes se me vinieron a la cabeza. Él besándome y cayendo a la arena, donde comenzó a apretarme el trasero. Y luego a Eddy agarrándome y llevándome lejos de Matt.
Tenía que hablar con Matt. Esto es importante por Dios, debía de estar igual de borracho que yo para hacer eso.
¿No podría haber echo algo parecido hace 3 años?
Matt
Me quedé muerto cuando leí en mi móvil que había besado a ____. Y las imágenes que me venían a la cabeza. Esto era lo que más temía en el mundo. Amo a ____, pero si se lo decía podría perder nuestra amistad, y eso la incluye a ella. No estoy dispuesto a separarme de ella, es demasiado... ella, demasiado especial.
Hoy llegó el momento de confesarme, los únicos que lo sabían eran los chicos, y lo adivinaron ellos solos, no me hizo falta decirles nada, ni confirmarlo. Son mis amigos desde chiquitos, igual que ___ y Jess, pero ellas son mujeres, no entienden a los hombres. Y nosotros no las entendemos a ellos.
La parte negativa, sé que yo para ella soy como un hermano.
La parte positiva, que ya estoy preparado para oír un no siento lo mismo de su parte.
Me vestí.
Y fui en skate hasta la casa de Jess.
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